domingo, 19 de abril de 2009

REPARTIENDO CULPAS

(Relación con los Estados Unidos)

Por Amparo Jaramillo-Restrepo

Interesantes y verídicas las palabras del Presidente Barack Obama cuando dice que los países latinoamericanos no pueden seguir culpando de todos sus males a Estados Unidos.

Ayer no más escuchaba una retrasmisión desde Méjico en la cual el Presidente Vicente Fox le pide a los Estados Unidos ser más sensible a los problemas de los inmigrantes. No sé ni siquiera con qué cara lo hace, pues durante su gobierno se preocupó muy poco por las clases menos favorecidas de su país. Por si no lo saben, Méjico es uno de los países con el mayor número de multimillonarios, mientras buena parte de su pueblo está en la miseria absoluta. Y esa es una de las causas de que los mejicanos pobres tengan que emigrar.

Fueron los gobiernos mejicanos los que aprobaron tratados de libre comercio que favorecieron los productos subsidiados de los Estados Unidos. Por esa razón los campesinos tuvieron que abandonar sus parcelas y ahora fabrican sus tortillas con el maíz importado. Fueron esos mismos gobiernos los que permitieron la proliferación de maquilas que estafan a los pobres obreros y envenenan las aguas de los ríos mejicanos.

Así que ni Fox ni los otros Presidentes latinoamericanos que no han hecho reformas sociales porque creen que la justicia y la libertad se consiguen a tiros, tienen por qué quejarse. La inseguridad, y la injusticia social son los culpables en primer lugar de que los latinoamericanos tengan que emigrar.

El mismo Presidente Obama reconoce por supuesto que ha habido una larga cadena de políticas erradas por parte de los Estados Unidos: Intervención indebida en nuestros asuntos internos, apoyo a dictadores como Somoza, Pinochet, Trujillo y otros; el bloqueo a Cuba que en lugar de derribar el régimen de Castro lo ha fortalecido; compañías extranjeras que se han aprovechado de nuestros recursos naturales; el tráfico criminal de armas que nos llegan para alimentar la violencia; la guerra contra la droga impuesta por el vecino del norte y sustentada en políticas erradas. Pero todo eso se debe a que hemos tenido gobiernos débiles o corruptos, y a una oligarquía que se ha dejado comprar.

¡Toda la culpa es nuestra!